RESEÑA HISTÓRICA

La Leyenda.

Mucho antes de que los valientes aventureros antioqueños, tras el dorado fuego de una guaca y la sed de riquezas, descuajaran la selva desafiando peligros, habitaron estas montañas y valles, miles de hombres, mujeres y niños, orgullosos de su raza y de su imperio: La Tribu Pijao.

Corría el año 1573 y en el bohío de un valiente guerrero de la tribu, nace un niño que habría de convertirse en uno de los más grandes caudillos indígenas de la historia: EL CACIQUE CALARCÁ.

En 1603 el cacique indio con sus 30 años de vida, es el jefe de un gran imperio que abarca extensos territorios de lo que hoy es el Tolima, Huila, Gran Caldas y Cauca.

Diversas comisiones militares ordenadas por la casa real de España, tratan de dominar al rebelde pueblo Pijao, sin lograrlo.

Pedro de Mendoza, el Capitán Fernández Bocanegra y muchos más, sólo encuentran la muerte y la derrota ante sus intentos de penetrar en el imperio de Calarcá.

Surge entonces la leyenda, con la oscura tragedia que ha de dividir los hermanos y las ideas.

El cacique Combaima, jefe de los Coyaimas, tribu pacífica vecina de los Pijaos, se enamora perdidamente de una dama española, que forma parte de las grandes expediciones conquistadoras.

El amor destruye las barreras de religión, raza y costumbres. Y Combaima abraza la fe de Cristo, adopta el nombre de Baltasar y contrae matrimonio con la española.

Calarcá maldice a su amigo de la infancia y jura vengarse de la traición hecha a la raza y a la patria. Enterrados sus grandes tesoros en lugares hasta hoy desconocidos, todos marchan al frente de guerra.

En la mesa de Chaparral es el encuentro. Horas y horas de una feroz batalla, donde miles de blancos españoles e indios Pijaos, caen derrotados, para no retornar más.

Muere Calarcá y con su muerte queda la incertidumbre... ¿es la lanza de Don Baltasar? ¿es un tiro de mosquete disparado por Don Diego de Ospina quien segó la vida del gran jefe de los Pijaos? Nadie puede ahora saberlo.

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